Para empezar este ensayo, debo enunciar primero cinco postulados.
1- Quien salva una vida salva al mundo entero. (Talmud)
2- Los maestros corrigen con color rojo porque la ignorancia se paga con sangre. (Profesor Lereux de la Universidad Pública de Rosario)
3- Se valora en función de lo que cuesta.
4- La mujer hermosa es quien cargue una sonrisa perfecta, un cuerpo escultural, y/o la palabra precisa.
5- La Humanidad es una gran Madre. Los católicos buscaron a María porque el varón les quedaba chico.
La mujer, si es hermosa, jamás puede pasar desapercibida. Dos solamente son sus posibles destinos. Sólo dos. Salvar al mundo o destruirlo; pero jamás podrá pasar desapercibida.
La mujer hermosa será tentada a autodestruirse desde muy pequeña. Será la «linda» en todos lados, la más hermosa del jardín y del grado de su escuela, la que todos escucharán cuando hable, la que tiene la sonrisa para convencer incluso a los maestros más inquisidores. Será la mimada por todos los varones de todas las edades, y la respetada por todas las mujeres. Siempre tendrá la última palabra.
Hacia los quince años, la mujer hermosa tendrá todos los vicios de una princesa o todas las responsabilidades de una soberana. Hacia los quince años, la mujer hermosa estará lista para salvar al mundo o destruirlo.
La mujer hermosa tendrá muchas ofertas, muchas opciones tendrá para crecer y elegir. Saldrá confundida o fortalecida.
Cuando su guía es fuerte, cuando no mira televisión, cuando su familia no sea muy materialista, ella rápidamente estará lista para defender al más débil: para luchar por las causas justas.
Sin modelos coherentes, casi con seguridad que se hundirá en su propio ego. Tal vez tenga suerte y se le despeje la cerrazón, pero entonces el nuevo mundo se le antojará confuso y enredado… Luego: predecible y vano… para morirlo efímero y sin sentido. La mujer hermosa será absorbida por un gran remanso de indiferencia y autoengaño.
Las chicas feas no tienen esos problemas, porque cada victoria le habrá costado el doble. Todo se valora en función de lo que cuesta, y a las chicas hermosas les cuesta muchísimo valorar.
Las chicas hermosas, si además son inteligentes, tendrán la mitad de su vida resuelta… pero aun así sólo podrán salvar o destruir al mundo; no podrán pasar desapercibidas, aunque quieran ser sólo sombras: Siempre habrá una brisa que les vuele la capucha, una lluvia que les moje la ropa, o una injusticia que no podrán dejar de ajusticiar.
Ser una chica hermosa es muy difícil. Cuesta que cueste lo que no cuesta.
Es tan difícil. Salvar o destruir. No hay otra opción.









Los que se animan a levantar su voz